21 ene. 2011

PARA ELISA



Hace ya año y pico que mi amiga María Elisa me invitó a visitar una escuela, para niños de tres a seis años, (creada con dineros que aportan distintas instituciones públicas y con dinerito que ella misma va rebañando de aquí y de allá) situada en uno de los barrios más pobres y poblados que he conocido; se calcula que en aquel territorio (donde, por miedo, nadie ajeno al suburbio quiere entrar) vive casi un millón de personas, muchos de ellos "desplazados" por la violencia que asola las zonas rurales de aquél país suramericano.  
María Elisa llevaba una temporada sin visitar su escuelita, por miedo a represalias, después de haber denunciado a varios miembros de una familia que abusaban sexualmente de una niña del centro; tan monstruoso delito fue descubierto por una maestra que percibió el repetido prurito que martirizaba a la niña y lo puso en conocimiento de María Elisa (la niña era hija de una chica adolescente, que probablemente sufrió vejaciones durante toda su vida). 
Visité el barrio donde estaba la escuela, cagado de miedo con cautela y algo nervioso, porque no quise perder la oportunidad de conocer una realidad que retumbaba en mis oídos (a pesar de las recomendaciones, de amigos y conocidos, de que no me adentrara en territorios donde solamente podría encontrar desdicha e infortunio). Me dije  “Si María Elisa se pasea por esos mundos dejadosdelamanodedios por algo será; yo también quiero saber qué se cuece en esos hornos”.
No era la primera vez que visitaba un barrio pobre, de barracas, donde la precariedad, insalubridad y falta de expectativas de sus habitantes, llena de tristeza; pero sí presenciaba por vez primera, en la escuelita, el coraje de un grupo de mujeres, de apariencia frágil, capaz de enfrentarse a un ejército de malandrines.
Desde la comodidad de mi casa, cuando todavía resuenan los eructos de la Navidad,  creo entender por qué mi amiga siente la necesidad de acudir puntualmente a su cita con los niños de Aguablanca.
Aunque sé que no es mucho, quiero dedicarte, María Elisa, este primer post que publico en 2011. Gracias.

También quiero compartir con vosotros, amigos blogueros, algunas fotos que disparé en aquella escuela.






23 comentarios:

India Ning dijo...

No creo que haya en la tierra ninguna especie animal, que permita que sus cachorros sufran tantas penurias. Somos los únicos.

Un abrazo!

Luis Cóngrio dijo...

Para tranquilizar mi conciencia, me digo que lo primero es ayudar a los que tenemos al lado, y que, si todos hiciéramos igual en todas partes, cualquier problema se solucionaría.
Lo malo es que hay demasiados sitios en los que el de al lado tampoco puede ayudar.
No colaboro como debiera con alguna de las pocas organizaciones que me merecen respeto.

mariajesusparadela dijo...

deberían aumentar las María Elisas, para disminuir la desolación.

flower dijo...

Hay realidades tan duras, que me duelen mis quejas.

Besos y bienvenido. Se te echaba de menos, Caru.

Mua,

Tesa dijo...

Habría que colocar esas miradas a la entrada del Corte Inglés, donde tanta gente anda comprando prendas inútiles, sólo por cumplir con la cita de las rebajas.
Igual a más de uno se le aflojaba el bolsillo en alguna causa más noble.

Habría que colocar esas miradas a la entrada del Corte Inglés (junto a una gran hucha) porque no nos acordamos de las tremendas carencias ajenas hasta que alguien nos las pone ante la nariz de manera gráfica y en según qué épocas.

Maripaz Brugos dijo...

Encomiable la labor de tu amiga, y me gusta saber que has tenido el valor de acompañarla.

La verdad, que no se que mas decirte, las caritas de esas preciosas niñitas, lo dicen todo.

¡Buen comienzo de año!

Duschgel dijo...

Veo que nos has fotografiado, en el fondo, la cara más amable de la situación. Lo nuestro es una vidorra de cojones y no nos enteramos.

diminuto blog dijo...

Cuesta trabajo enfrentarse a la realidad reflejada en lectura de algunas líneas, pero ninguno dejarse llevar por la mirada de Elisa.

Su mirada hace sentir más que la pieza de Beethoven, que al fin y al cabo, sólo es una bagatela, puesto a comparar.

Muchas gracias.

Un paseante dijo...

Cuando leo cosas de este tipo suelo quedarme sin palabras. Y me nace un cabreo que, curiosamente, se dirige hacia los de aquí, hacie el mundo occidental, que es en esencia el único que podría arreglar un poco los males de allí. Porque al final todo parte de una desigualdad en el reparto de los dineros y los bienes: que muchos de los personajes de esos países sean unos hijosde... es una consecuencia de la permisividad interesada de los capitalistas de aquí. A fin de cuentas, la mayor parte de las atrocidades viene de la falta de cultura y la codicia que nace del no saber qué pasará mañana.
Y aunque tengo fuertes sospechas sobre el funcionamiento real de la mayoría de las ONGs, deseo fervientemente que algunas cumplan con su conciencia.
Y me vuelvo a callar.

Sonámbulo dijo...

¿Dónde queda Aguablanca? Los niños que fotografiaste son muy distintos, desde negritas hasta blanquitos. El Google me dice que hay un Aguablanca en Colombia, ¿es ahí?

Yo me he planteado ir a estos lugares, además tengo intermediarios y conozco ya a gente, pero me freno no tanto por miedo como por la duda de mis verdaderas intenciones. Hay gente de carácter alegre, extrovertido... que vale mucho más para estas cosas, hay que valer. No solo es voluntad.

Y yo iría mayormente por ganar una experiencia vital, no por un impulso solidario sincero, y además no sería útil, así que mejor le dejo eso a mis padres, que van todos los años a Haití. Debe ser verdad eso que dices de que si ves estas caras, y les conoces, no puedes quedarte aquí, necesitas volver.

Noemí Pastor dijo...

Un regalo muy bonito. ¿Puedo colaborar en algo?

Caruano dijo...

INDIA, sí somos malotes los humanos, sí, sobre todo si tenemos en cuenta que somos la única especie conocida con capacidad de raciocinio para poder evitarlo.
Besos.

DON LUIS, lo malo es...en parte, lo que usted dice: más de las tres cuartas partes de la humanidad está bastante jodida como para poderse ayudar entre ellos. Y lo peor es que los que realmente podrían ayudar a erradicar la miseria (ya no hablo de la pobreza) no están dispuestos a perder un ápice de privilegios. Pero yo qué sé.

MARÍAJESÚS, siempre seguirá faltando gente como María Elisa (aunque cada vez veo más gente que quiere ayudar a los que nada tienen). Bico.

FLOWER-Jardi, nos pasa a todos. Pero no por ver realidades tan duras dejan de dolernos nuestras afecciones. Cúrate. Mil besos.

Caruano dijo...

TESA, cualquier iniciativa es válida para ayudar, aunque temo que los humanos nos acostumbramos con facilidad a mirar impasibles la pobreza. Creo que, como casi todo, el problema es la educación, mejor dicho, la no-educación que no-recibimos. Beso.

MARIPAZ, valor, lo que se dice valor, no tengo mucho. Pero a veces puede más la voluntad y las ganas de conocer ciertas realidades. Beso.

DUSCH, sí, es la cara más amable aunque todos puedan imaginar qué hay detrás de esas miradas.
Estoy muy de acuerdo contigo: no nos enteramos, y no queremos enterarnos. Petó.

Belén dijo...

Yo es que la gente que abusa de cualquier manera de un menor no los considero seres humanos, ni animales, algo más bajo...

Besicos

mangeles dijo...

Los niños y la infancia es sin duda lo mas hermoso de la vida...Nunca seran suficientes las denuncias contra el maltrato a un niño. Besos y Feliz 2.0111...


Preciosas fotos

Caruano dijo...

DIMINUTO, pura bagatela es la pieza del divino sordo comparado con las piezas que compone M. Elisa. Me alegro de que te des cuenta (no tenía dudas).
Un abrazo.

U.PASEANTE, estoy de acuerdo con la reflexión que haces sobre el mundo occidental. Claro que, los ricos del mundo este año solamente han sacado un 8 por ciento de ganancia en sus inversiones, comparado con el 30 por ciento que ganaron en 2009. Hay que compadecerlos, pobrecicos.

Yo también suelo quedarme sin palabras cuando veo cosas así. Pero cuando me acuerdo de momentos como los que relato en el texto, voy y los cuento. Es mi pobre manera de colaborar.

SONÁMBULO, no sé qué decirte. Todo el mundo hace lo que puede o cree que debe hacer. De todas maneras, descubrimos, cuando menos lo esperamos, facetas nuestras que desconocíamos.
No hay por qué viajar a los sitios donde radica la pobreza para ayudar a los pobres. Desde tu silla de profesor,por ejemplo, puedes hacerlo. Creo.

Caruano dijo...

NOEMÍ, gracias. Os traigo de regalo lo mejor que tengo. Me alegro de que te guste.
Colaborar siempre se puede, pero en este flanco las necesidades ya están casi cubiertas (en la escuela de mi amiga a los niños les dan 3 comidas diarias, aseo, pasan revisiones médicas y hacen vida de niño; también los mantienen el máximo tiempo posible en el centro, por si acaso). Beso.

BELÉN, qué rabia da escuchar estas cosas ¿verdad?. Pero, desgraciadamente, los que perpetran esos crímenes pertenecen a la misma especie nuestra.
Besicos, guapa.

MÁNGELES, qué razón tienes.
Te deseo lo mismo, Katherine H. Un beso.

nomesploraria dijo...

Glups

Dante Bertini dijo...

por lo que le escribes a Noemí, un final feliz...
pocas veces sucede
un abrazo

Miss.Burton dijo...

Que pena que después de tanto tiempo, y en un mundo en el cual hay tanto en un lado, y tan poco en otro, las cosas sigan siempre estando igual, y los derechos fundamentales de la humanidad, sean fusilados por haber nacido en una zona ú otra. Que puto destino, y qué puta culpa tendrán estos niños...
Las fotos son preciosas, el post también, pero duele su sabor agridulce, y es que tiene que dolernos, es la única manera de que podamos cambiar algo.
Admiro tu valentía, y también tu corazón.
Un beso,

neko dijo...

Me ha gustado lo que has escrito, pero me ha dejado triste. Si todos pusieramos un poquito de nuestra parte sería todo mucho mas sencillo, pero como tu mismo dices no hace falta viajar kilómetros para ayudar, se puede ayudar de muchas mas maneras de las que nos imaginamos, pero siempre tendemos a buscar algo que además de eso nos llene. No hace falta mirar demasiado lejos para encontrar algo en lo que ayudar.

Te sigo Caruano :)

Miguel Baquero dijo...

Tu amiga me parece de una valentía descomunal. Cuando oyes de personas así piensas que, por más que se nos llene la boca de quejas, siempre quedará gente que saque esto adelante, gente realmente excepcional que trabaja en silencio

Caruano dijo...

NMP,
requeteglups, sí.

DANTE,
feliz, feliz... dejémoslo en apañadito. Abrazos!

MISS BURTON,
pues sí, hijademialma, es una pena que los humanos seamos tan burrancos.
Muchas gracias por tus palabras, pero te aseguro que muy valiente no soy.
Un gran beso.

NEKO,
gracias por tu visita y por tus palabras. Y tienes razón, cerquita tenemos un buen marrón, claro que no podemos compararlo con el marrón permanente que se vive en medio mundo.
Saludos, y bienvenida.

MIGUEL,
a mí también me impresiona la valentía de gente como mi amiga. Me ha gustado lo que dices " gente que trabaja en silencio"; a veces no se requiere gritar fuerte para que te oigan ¿verdad?.