9 sept. 2010

CONEJO VESTIDO DE LUTO.


El Futuro Bloguero y la Rubia Azabache, LAZY BLOG, tienen organizado un concurso de comida mexicana.
Yo no pretendo concursar porque mis conocimientos sobre de re coquinaria son limitados pero, atendiendo a la invitación de FutBlo, me animo y publico una receta:  un guiso de CONEJO CON CHOCOLATE que siempre se cocinó en mi casa y que, para convertirla en comida fusión mexiñola, yo apaño con guindilla. Hablo de comida fusión porque se sabe que el chocolate ( xocolatl en náhuatl y chocolhá en maya) de tierrras mexicanas viene y porque el  vocablo 'España' emparentado está con los conejos; Cátulo hablaba de "península cuniculosa" (península conejera) cuando se refería a Hispania.  
El chocolate ha sido utilizado como ingrediente de numerosas recetas en la región de España donde yo vivo, desde que llegó de América. Una de estas recetas, a mi manera, es la que quiero reproducir aquí.


Y nada más, me pongo el mandil y manos a la obra. (QUE ME PERDONEN TODOS LOS COCINEROS DEL ORBE POR LA INTRUSIÓN. Gracias.)

 Para 4 comensales aquejados de minimalismo o para dos humanos hambrientos.

 INGREDIENTES

1          conejo grandecito.
1          vasito de aceite.
½         hígado del conejo.
1          cebolla tirando a cebollón.
 2         dientes de ajo, los caninos.
1           hoja de laurel.
½          ñora o pimiento picantillo.
½          pimiento verde.
3           galletas maría o similar (las más baratitas).
1           puñadito de piñones (20 ó 30)
1           puñadito de avellanas (10 ó 12)
1           copita de ron negro o de brandy.
100 gr.  chocolate sin leche, rayado.
1           vaso de agua
            Sal y pimienta al juicio de cada uno. Tratad de no perderlo, el juicio, digo.



PREPARACIÓN


 -Cortamos el conejo en cuatro cuartos, cuartos que volveremos a cortar de manera que salgan ocho piezas (ojo con los dedos). Salpimentamos.

-Vertemos aceite en una sartén grandecita y rehogamos los pedazos de bicho, hasta que esté ligeramente tostadito por ambos lados. Retiramos y reservamos sobre un papel absorbente .

-En el mísmísimo santo óleo, freiremos los ajos (fritamos los ajos, según la situación geográfica del hablante) sin mucho énfasis. Sacar y reservar. Lo mismo haremos con el hígado, con la cebolla y con el pimiento verde (estos dos últimos ingredientes necesitarán un ratito más de freición (neologismos to the power).

-Se desnuda de semillas la ñora o el pimiento gritón y se le da un bañito en el aceite. Retirar y guardar.

-En un mortero, picadora 1-2-3, o similar se pone el hígado ya frito, los ajos, las galletas, piñones, avellanas, el chocolate negro y el ron oscuro (o brandy de Jerez, o… (rebuscad,  seguro que algo encontráis). Trituramos sin piedad hasta conseguir una pasta semi-espesa.

-En una cazuela grandota se pone el conejo que teníamos reservado, la cebolla, el pimiento y 1/2 vasito de agua. Que chuchupee durante 20 ó 30 minutos a fuego lento (ojito que no se quede sin líquido). Echamos el ají o la ñora.  Verteremos todo lo triturado o picoteado anteriormente y le damos un corto hervor a fuego fuerte, añadiremos 1/2 vaso más de agua, ponemos a fuego muy suave y cocinaremos durante...20 minutos más.   Hay que menearlo a ritmo de lambada o danzón de vez en cuando (las rancheras resultan algo desacompasadas para el movimiento requerido). Si falta agua, ya sabéis, echad. Retirad la ñora o el pimiento chillón, ya le habrá dado el punto picantón (si os gusta sufrir, no retiréis el picante)

Y CHUP CHUP CHUP CHUP…

Este conejo, como casi todos los guisos, es preferible comerlo al día siguiente de haber sido cocinado, después de que haya dormido toda una noche en el frigorífico porque, en cuanto más tiempo pasa, más bueno está. Se puede acompañar con arroz blanco espolvoreado con cilantro. Hay que rebañar con pan todo el jugo y después darse un largo paseo para quemar unas cuantas calorías.
La hoja de laurel que me ha sobrado la podéis guardar para el próximo guiso. El laurel envejece bien.



                                                    ¡BUEN PROVECHO!

28 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Me encanta!

Además me he reido mucho. Gran receta, Caru, ya la incluyo en la lista que tenemos en este enlace con las más de 80 recetas que nos han ido llegando

Un abrazo y gracias

Tesa dijo...

Sr. Cuucha-Arguiñano, esto tiene muy buena pinta.
El conejo no, pero comí Liebre al chocolate hace muchos años, de la mano y cazuela de una señora muy simpática de Santander, madre de unos amigos.
Estaba muy buena y eso que la carne de liebre es un poco tiesa.
Además, lo mío con el chocolate, es pura adicción.
Besos.

mariajesusparadela dijo...

Qué maravilla, Caruano. Me chifla la receta y tu maravillosa forma de explicarla e ilustrarla,( aunque el conejo del final, escondido detrás del chocolate, me partió el alma, por tierno y educado, que el insulto que nos merecemos es más gordo).
Es tiempo de avellanas, ¿Se puede aumentar la dosis?

Felipe dijo...

Esto tiene buena pinta.Nunca lo he comido.
Presentas la recetas muy bien con tus dibujos.

Saludos

La Mambalina dijo...

Pero.... No entiendo nada!!

¿ es una receta real? ^^

lamam

AntWaters dijo...

Interesante lo de la galleta; de todos modos a mí el conejo jajajajaj, no puedo con él.. yiiiiii, hasta cierro los ojitos jajaja

besos; en cambio sí me gustan los hombres que saben cocinar, y el hombretón que me cocina y le como jaja

NINA dijo...

Pregunté en casa si les apetecía... y me dijeron que no!!!!

Lo pienso probar igual!

Baci

Mercedes Thepinkant dijo...

Lo tengo pelín difícil para probar esta receta: no como carne, ni tomo alcohol y me estoy quitando del chocolate.
Así es que, si usted me lo permite, haré cocina-fusion-vegetariana con su receta y sustituiré el conejo por seitán, el higadíllo del susodicho por tofu, el alcohol por vinagre de umeboshi y el chocolate por crema de algarrobas...
a ver que sale, le mantendré informado.

Maravillosas ilustraciones, besos.

Hormiga insomne.

El peletero dijo...

Muchas gracias por la receta que nos ofreces, habrá que probarla, pero primero deberé encontrar al cocinero, o cocinera mejor, que me la cocine, voy escaso de tiempo, la vida moderna, ya sabes.

Un abrazo.

Muy buenos dibujos.

Encarni dijo...

Caruano, me paso por tu cocina improvisada, para darte las gracias por dejar tu comentario en mi blog.

La receta es genial, a mi ma ha encantado lo que dices que el conejo después de guisado es preferible que haya dormido en la nevera al menos un día, jajaja.

Bueno y la ilustración ha quedado mejor que el perejil que pone Arguiñano en sus platos, muuuuuucho mejor, donde va a parar.

Un abrazo.

Mcartney dijo...

Caru:
La verdad es que suena algo esquizofrénico, pero debe ser un puntazo.
Artista.

Ciberculturalia dijo...

Este conejo vestido de luto tiene una pinta sensacional y prometo probarlo.

Yo el chocolate también lo uso para muchas cosas en cocina salada. Imprescindible para la caza. También estupendo en un plato de lentejas.

Pena es que me he puesto a régimen severísimo y de momento solo puedo disfrutar de estas sugerencias virtualmente.

Ah! pero llegará el día en que me ponga morada de nuevo.

Como siempre tus dibujos preciosos

Buen fin de semana y besos

Caruano dijo...

FUTBLO,

yo pensaba que no iba a pasar siquiera el primer filtro...
Gracias, majo.
Abrazo.


TESA,

la liebre es más durita y por lo tanto el tiempo de cocción debe ser mayor (¿has visto el tono culinario que estoy adoptando?.
Ojo con el chocolate, dicen que sí, que crea una adicción más fuerte que la de los porros y la coca-cola juntos. Además, malas lenguas hablan de una relación estrecha entre ciertas carencias...
bueno, ya sabes. Pura palabrería, ¿no crees?; aunque ahora que lo pienso bien...
Besos.


MARÍAJESÚS,

Yo creo que sí se le pueden echar más avellanas, pero habrá que tener en cuenta que el guiso espesará más y habrá que aumentar la cantidad de líquido (1/2 vasito más de agua... o de orujo).
A mí también me da penita el conejo, pero una vez lo degusto me olvido de su aspecto "...pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón...". Gracias, MJesús.
Un beso.

Caruano dijo...

FELIPE,
está muy rico, y al contrario de lo que pueda parecer, no es una receta dulce. Gracias por tu comentario (la segunda frase me ha gustado mucho)
Abrazo.


LAMAMBA,

sí, ya sé que me adentro en el terreno de la heterodoxia culinaria, pero hija, qué le vamos a hacer, a mí ya me han dicho que puedo concursar, lo que quiere decir... que vamos a ser rivales. Aunque después de ver tus recetas, poco tengo que hacer en el mundo de los fogones.
Petóbico


ANTWATERS,

tú te lo pierdes XD. Mi conejo está muy, pero que muy bueno, con ese regustico a avellana y esa salsica pamojápan... Tú verás. :-)

Caruano dijo...

MERCEDES,

mis padres me contaban que en la posguerra el chocolate de los no adinerados, llámense también pobres, lo hacían con algarrobas y era muy barato. Todo vuelve ¿no?.
Me gusta que tengas soluciones para todo, qué apañaica eres. Algún día tendré que probar el seitán, el tofu, etc de la mano de un iniciado en el... macrobiotismo, macrobiotiquismo, macrobioticense?, bueno, de la comida macrobiótica, leñe.
Gracias, Mercedes por tu comentario.
Besos.


PELETERO,

seguro que tienes cerca de casa algún restorán tipo "La cuina de l'avia" (La cocina de la abuela) donde poder degustar este plato (sin el picante, claro). A mí no me importaría cocinarte esta receta a cambio de que me hablaras, mientras cocino, de Francis Bacon, de Guardi, de Zurbarán o de Lucien Freud. Pero las distancias lo impiden todo. O lo facilitan todo; ya no lo sé.
Gracias por tu comentario, Peletero.

Un abrazo.

Caruano dijo...

ENCARNI,

Gracias a ti por venir a "degustar" esta receta. Cuucha, tu relato para Paradela me gustó muuuuucho.
Gracias por tu comentario. Bienvenida.
Besico.


PAUL,

pruébalo, que yo te imagino buena mano no sólo para usar el escalímetro sino también para la cocina.:-)(¿de dónde sacas el emoticón redondo para comentar?)
Salud.


CIBER-CARMEN,

nunca he probado el chocolate con lentejas; y no dudes de que lo haré (buena sugerencia).
Ya veo que hacemos lo mismo tú y yo: cada vez que adelgazamos 1 ó 2 kilitos, lo celebramos...comiendo y bebiendo. Mal vamos (o muy bien, no sé).
Gracias por tu comentario.

Un beso

Caruano dijo...

MARÍAJESÚS,

donde dije "yo creo que sí se le PUEDEN echar..." digo "yo creo que sí se le PUEDE echar..." Perdón; se me chispoteó una N.

NINA dijo...

Pregunta: el chocolate debe ser de esos que se usan para hacer "submarino"? O tiene que ser alguno en especial?
El alcohol es fundamental o reemplazable por qué cosa?

Grazie

Caruano dijo...

NINA,
cariño, perdona, olvidé contestar tu coment.
No dejes de probar esta receta. Yo sé que en muchos lugares de Latinoamérica no se come mucho conejo, no sé muy bien por qué, ya que es una carne con muy poquita grasa. Tú la pones en la mesa de tu casa y le dices a los tuyos que es... pollo, por ejemplo. Ya verás como les gusta.
Si no quieres ponerle alcohol, no le pongas (a veces no tengo ningún destilado en casa y le pongo solamente agua o un poquito de cerveza).
Yo utilizo cualquier tipo de chocolate sin leche. Esta vez utilicé uno con un 70% de cacao, pero yo creo que da igual, el más barato, sin leche, servirá (en crisis hay que ahorrar).
Un beso, guapa.

Bronte T. dijo...

Vaya, vaya, la de gente que entra ya por este blog... cómo pasa el tiempo ;)

Bien, tendré en cuenta para próximas comilonas, la estupenda y original receta, y pretamente me largo a ver qué nos cuenta futurblog sobre los conejos. Aunque a mí personalmente, me gusta más cuando los sacan de la vieja chistera :)

Besos!!!

Miguel Baquero dijo...

Tiene muy buena pinta, es una receta muy curiosa, que (no es broma) me imprimio y el día menos pensado, que me de cocinillas, se la preparo a mi familia. Ya te contaré como ha ido y si han dictado contra mí una orden de alejamiento ;-) En serio que ya me la estoy imprimiendo...

Tesa dijo...

Al respecto de la adicción chocolatera: no, no es ninguna leyenda urbana.
:)

Mcartney dijo...

Caru:
Alt + 1 = ☺
Alt + 2 = ☻
Alt + 3 = ♥
...........
Prueba, prueba, tienes hasta el 123, o el 256 creo según los códigos ascii que los llaman.

Caruano dijo...

¿BRONTE. T?

a mí me suena tu cara. Voy p'allá.

MIGUEL,

le gustará a toda la familia, no lo dudes, además es una receta fácil de preparar.


TESA,

qué me dices!. Empiezo a preocuparme ya que cada día me gusta más el chocolate. :-)

PAUL,

gracias majo (el que no pregunta no aprende)

Raúl dijo...

La cebolla y también el primer dibujo son una pasada. Perdona que sólo comente eso, no quería comentar, leí esto otro día pero no tenía nada que decir. Ahora me ha apetecido hablar de la cebolla: lo dicho, una pasada.

nomesploraria dijo...

El conejo me encantaba pero ahora no puedo con él. Tenía un vecino en el pueblo que los criaba y yo por amistad le compré unos cuantos.
Me los daba recién muertos y pelados y ese olor al cocinarlos no me lo he podido sacar de encima.
Algún día espero redimirme.

Palabra de verif: mixomatós

Raúl dijo...

Es que el conejo tiene muchos huesos. Está rico, de hecho la semana pasada sin ir más lejos cocinó mi madre conejo pero...

No, si la cosa es quejarme... XD Para la carne tengo muy mal gusto, mi carne preferida es la de pollo.

Lo del chocolate es nuevo.

Caruano dijo...

RAÚL,

tú comenta lo que quieras, faltaría más. Gracias por alabar la cebolla cabezona; para una entrada anterior pinté una acuarela con cebollas frescas, recién cogidas y, la frescura se nota.
http://cuucha.blogspot.com/2010/05/blue-moon.html
(sé que te gusta la pintura, por eso te doy el enlace, no es por hacerme publicidad XD)


NOMES,

me pasaba lo mismo con el pulpo; una vez me metieron en la boca, casi a la fuerza, un pedazo de pulpo duro, sin aporrear, y me tuve que ir al "escusado" a... bueno, ya sabe usted. Han pasado años antes de que vuelva a saborear y a disfrutar con el pulpo.
Mucho tiene que ver el pulpo Ernesto en mi redención. También el pulpo Paul.
Palabra de verificación: Mataró.
Caballero.


RAÚL,

los huesos hay que chuparlos con fruición, uno a uno;la parte del costillar, huesonga a más no poder, es la mejor; ayy, ya veo que tienes a tu madre hecha una esclava en la cocina "para darle gusto al niño".Dile que se ponga, que le voy a dar unos cuantos consejos.
Un mesecito conmigo y acababas comiendo hasta "rateta de taulat".:-)