6 jun. 2010

Banderas. Patriotismos. Confusiones.

                                  Bandera encontrada en la red.


Bienvenido, Mister Marshall, allá por los cincuenta, ganó el premio al mejor guión y a la mejor comedia en Cannes. El jurado lo presidía el actor Edward G. Robinson quien, enfurecido, manifestó que la peli era un oprobio insoportable contra su patria, los EE.UU. La cinta pudo ser exhibida previa  supresión de la escena donde, después de un aguacero, la bandera norteamericana se precipitaba arroyo abajo. Con la Iglesi..., perdón, con el patriotismo toparon Berlanga y Bardem. Patriotismo de chicha y nabo, capaz de convertir, si es preciso, la identidad en una marca comercial que, como nadie, han sabido vender. Y también ultrajar.

Las banderas, que suelen enarbolarse como símbolo de identidad, de pertenencia a un grupo determinado que quiere distinguirse del resto, pueden producir muchas alegrías, según me cuentan. Pero de necios es negar que provocan  infinidad de conflictos, como ocurre desde hace tiempo en España (si el significante España tiene hoy día algún significado. Según me cuentan también). Nuestras banderas "identitarias" protagonizan tensas escenas entre patriotas de distintas comunidades.
Y digo yo, si un simple elemento simbólico puede llegar a producir fricciones que deriven en odios, podríamos, por ejemplo, avisar a esos patriotas de que su pendón irá sufriendo mutilaciones. Como un carnet por puntos.
Que los navarros se enfrentan a los vascos por problemas derivados de la mala utilización de su enseña, pues  se le quita un elemento al trapo; qué te digo...  por ejemplo, las cadenas. Y a  la ikurriña el aspa verde, una barra roja a la senyera, una botella de sidra (si la tuviese) a la bandera de Asturias, la corona a la bandera de España... Y así hasta que la tela quedase en blanco.
Somos tozudos, beligerantes y reincidentes. No dudemos de que nuestros pendones quedarían desvestidos. Y, si realmente las banderas son nuestras señas de identidad, habría que empezar a construir una identidad nueva, menos tozuda, beligerante y reincidente.
Yo nunca he sentido especial aprecio por símbolos "patrióticos", pero no niego que me identifico con muchos elementos que me rodean.  Las patrias ajenas a mis afectos personales no suelen interesarme. Y esas patrias no se circunscriben a un espacio determinado, sino a muchos. 
La  bandera  que he sentido, en lo más profundo de mi ser, ha sido la de los calzoncillos Abanderado que me compraba mi madre. Niño era yo. Hoy día, ni eso. Ni niño ni abanderado.



P.S.  La bandera que ilustra el post se la dedico a  don NOMÉS PLORARÍA

27 comentarios:

mangeles dijo...

A mí siempre me ha producido tristeza esa película. Es curioso. De todas formas, el cine español y yo no nos hemos llevado muy bien.

Y estoy contigo. Los distintivos son para diferenciar o agrupar. No tienen que ser nada más.

Una bandera es un símbolo para identificar un lugar, un pueblo, una nación, un estado, ....Y no debe ser otra cosa.

Besos

Miguel Baquero dijo...

Yo tampoco le tengo mucho aprecio a las banderas, pero me hace mucha gracia ver como muchos que dicen que las banderas no son más que trapos si les queman la suya entonces montan en colera, se indignan y piden reparaciones. Casi mejor ni tocar las banderas, que se pueden herir muchas susceptibilidades sin necesidad

Eastriver dijo...

Ya se sabe, las banderas y los países son siempre fuente de conflictos, es bien cierto. Yo me siento internacionalista absolutamente. Ese es mi deseo y mi natural tendencia. Pero mientras eso no llega, mientras nos sigamos uniendo en estructuras, reivindico el derecho de la gente a elegir libremente en qué estructura quiere situarse. Sólo eso... ¿Viste el reportage de TV3 del otro día? Gran audiencia, ya sabes. No pido otra cosa que democracia y libertad, y respeto a las opiniones ajenas. Un gran abrazo, nen.

mariajesusparadela dijo...

Nos ponen la bandera delante para que decidamos morir.
Los que no han muerto en nombre de una bandera, han muerto en nombre de dios.
Es bien triste que nos engañen así.

Tesa dijo...

Y sin embargo, empieza el mundial de futbol y todos nos ponemos la misma camiseta.

Besos, Caruano.

Ciberculturalia dijo...

Tengo poco o muy poco desarrollado el sentimiento de pertenencia... por eso me es dificil entender y menos justificar las trifulcas a cargo de la idea de patria que cada uno tiene y el símbolo que la representa.
Pero es forma de verlo da lugar a auténticas guerras. Esa es la verdad.
No sabía el cabreo de Edward G. Robinson. Si antes me parecía ya genial la película, ahora mucho más. Un beso

El alegre "opinador" dijo...

Nunca me ha dado tampoco por las banderas identitarias... Soy de los que siempre sigo que, casarme, sólo lo hice con mi mujer. No me caso con ningún otro grupo ni identidad absoluta...
Un abrazo.

DanteBertini dijo...

quién tiró la primera piedra?
Apenas se defiende con sangre una bandera, las otras se sienten impulsadas a sacar la espada para defender la suya.
Lamentablemente "humano".

Belén dijo...

Yo no tengo bandera, siempre me he considerado ciudadana del mundo, aún con mis diferencias sobre los demás países

Besicos

nomesploraria dijo...

No sé que pensará don Antonio Banderas de este asunto.

Mcartney dijo...

Caru:
Envejecemos bien, compañero.

Un paseante dijo...

Decía Samuel Johnson que el patriotismo es el último refugio de los canallas. Y el nacionalismo, como tal, me parece una enfermedad interesada. No niego que la gente pueda sentirse feliz disfrutando de algunas señas de identidad de su "patria chica", pero de ahí al orgullo... ¿orgullo de qué?, ¿por la casualidad de haber nacido en un sitio y no en otro?
Es de locos.

El futuro bloguero dijo...

eSA BANDERA le debe encantar a d. NMP y su trípode...

Yo tampoco doy valor a las banderas-trapo aunque entiendo los simbolismos y todo eso.

mi mundo es cada vez más ancho y extenso y no quiero que me lo limite pendón ni bandera alguna.

Quitando esta maravillosa bandera, que sí me gusta

Caruano dijo...

MÁNGELES

Triste era la época en la que se rodó. Pero creo que la peli es una de las más divertidas del cine español, irónica y mordaz como pocas (quizá sí tenga un punto de tristeza)
Besico


MIGUEL

Yo creo que deberíamos empezar a mofarnos un poco de las banderas, empezar a desacralizarlas. No merecen tanto honor, sobre todo cuando se cometen atropellos en su nombre.


RAMON

Yo también reivindico ése derecho del que hablas, cómo no. Incluso el derecho a poder elegir a Ramoncín como presidente de los internautas "descargadores" de Internet.
Un abrazo.


MARÍAJESÚS

Sí, es bien triste.Y lo peor es que no aprendemos
Bicos

Caruano dijo...

TESA

Para animar a tu equipo, por cuestiones "lúdicas", siempre que no represente ningún conflicto... Aunque a mí me gusta, más que el rojo, el rosa chicle o el blanco moteado de verde vejiga
Besos, guapa.


CIBERCULTURALIA (Carmen)

Lo del cabreo del Robinson lo vi en un programa de cine y pensé: el tío, en sus películas de cine negro, ¡no actuaba!, se limitaba a hacer gala de su mal carácter frente a la cámara y a cobrar. Qué morro.


OPINADOR

Y cuando te casas, convencido, muchas veces tienes que descasarte.
Todas las religiones son "verdaderas" para quienes las practican
Abrazos

Caruano dijo...

DANTE

Qué razón tienes. No se puede decir mejor.
Un abrazo.


BELÉN

Muchos no necesitamos bandera. Te sigo.
Besicos.


McARTNEY

Yo lo llevo peor. Y le echo la culpa a la primavera. Miserable de mí.
Abrazo

Caruano dijo...

UN PASEANTE

¿ORGULLO de qué?. Sí señor. Hasta suena feo el vocablo (más que vocablo, palabro es. Con rango de palabrota),cuando suena dentro de un contexto nacionalista y patriótico.
Bienvenido. En tu casa estás.


FUTBLO

La bandera que ilustra el post se la dediqué a d.NMP, no sé si lo hará visto (es el primer enlace que consigo hacer en mi blog; no como tú, que sabes hacer enlaces hasta en los comentarios).
Quiero hacerme de la cofradía del santo pendón al que nos "enlazas".
Abrazo.

Caruano dijo...

DON NOMÉS PLORARÍA

(Perdone, pasé por encima de su luenga cabellera)
Don Antonio Banderas, bastante tiene con lo suyo, no le haga pensar en asuntos de tan sopisanguina naturaleza.

nomesploraria dijo...

Usted mucho hablar de banderas pero ¿qué me dice de las banderillas? ¿Por qué nadie se acuerda de ellas?
Con pepinillo, aceituna y guindilla, a mí me ponen.

Caruano dijo...

DON NOMESPLORARIA (DON SOLOLLORARÍA)


De las banderillas mencionadas por vuecencia pensaba hablar en una futura entrada. Y sí, todos nos acordamos de ellas con fervor de nazarenos (la de aceituna, guindilla y anchoa cántabra precipitan de mis glándulas salivares, sobre todo de la parótida, "océanos de babas").

Suyo afectísimo

nomesploraria dijo...

¡Dios mío sí! ¡con anchoas!

Julián dijo...

Aparte de sentimientos hay ideas por medio. Es lo peligroso del asunto. Los sentimientos son individuales, pero las ideas, las palabras son colectivas, y se usan por cada sentimiento individual, por muy distinto que sea. Hay prejuicios muy enraizados en la gente por ese problema, por no cuestionar esas ideas, yo lo veo (iba a decir ''a diario'', pero sería exagerar) mucho en mi entorno.

Caruano dijo...

JULIÁN

Tienes razón. Las ideas, y las palabras que las acompañan, nunca están de más si no tratan de manipular. Pero últimamente veo muchos vendedores de patrias por aquí, por allá y por acullá.
Gracias por tu comentario y por tu visita. Bienvenido.
(Julián, hijomío, qué feo sales en la foto de tu avatar. Con todos mis respetos)

E. C. Pedro dijo...

Estimado Caruano, tengo dos comentarios. La bandera con las trs paticas (el trisquel) de la isla Man me trae hermosos reecuerdos del cuarto volumen del ciclo Cremaster, del artista estadounidense M. Barney. Pasando a lo de las banderas, pues... mira que las diferncias tampoco ayudan. Las banderas de Ecuador, Vnezuela y Colombia son idénticas para los no expertos een la materia. Aún así, los herderos de la Nueva Granada encontramos puntos de fricción potncialmente explosivos.

Saludos.

Maripaz Brugos dijo...

Caruano, si las banderas sirven para desunirnos,no me identifico con ellas. La mayoria de las veces sirven para manipular al personal en pro de unas ideas que lo unico que hacen es separar a los humanos.
Quizá los españoles con nuestra vehemencia, somos los que mas puntos conflictivos tenemos respecto a nuestra bandera.
Es bueno tener unas señas de identidad, siempre que no nos lleven a creernos superiores.

Caruano dijo...

PEDRO

El trisquel, por lo visto, es un símbolo celta.
Y las banderas... pues qué te digo... los conflictos que suscitan es más fruto de la idiotez que de los trapos. (Cuando hicieron el mapa del genoma humano, me extrañó que no encontraran más similitudes con la información genética de las acémilas).



MARIPAZ

Totalmente de acuerdo. Los nacionalismos acechan por todas partes y cada vez necesitarán más espacio los balcones de las instituciones públicas para colocar palos y banderas.

Un abrazo

Tesa dijo...

¿Cómo es el verde vejiga?