3 mar. 2013

Indecente tradición

Valdés como pretexto. Madera, piña y calabaza.
                                          

                                            I Will Survive by The Puppini Sisters on Grooveshark

La comunidad gay francesa, a pesar de que su país posee el copyright del lema “Liberté, égalité, fraternité”, cansada de que otros países de menos alcurnia lleven ventaja en materia de derechos civiles, por fin ha desenterrado el hacha de guerra para exigir una ley que les equipare jurídicamente al resto de sus conciudadanos. Atareados andan los políticos poniendo los puntos sobre las íes a la nueva ley sobre matrimonio entre homosexuales.
Como era de esperar, las asociaciones en defensa de lo que ellos llaman familia tradicional han levantado la voz organizando una multitudinaria manifestación en contra de la futura ley. Nada que no conozcamos por estas latitudes. Todo previsible. Aunque una curiosidad se ha colado entre las páginas de los periódicos y del cuché: Luis Alfonso de Borbón el aspirante al trono de Francia (de no ser Francia lo que es) se convirtió, con sus exquisitas declaraciones, en uno de los adalides de la manifestación. Sopesen ustedes tan ingrávidas perlas: "Nuestros políticos no pueden tomar la responsabilidad de redefinir las leyes inmemoriales de la naturaleza humana. (...) Ciertos principios inmutables como la unión de un hombre y una mujer (...) no pueden cuestionarse" (como si alguien estuviera cuestionado la unión de un hombre y una mujer. Ni siquiera se cuestiona la unión entre un hombre, una mujer y la burra del tío Aquilino. Allá cada uno).
Luis Alfonso, el mozo pancartero y cuasiregio, es fruto de un matrimonio de conveniencia formado por el Duque de Cádiz y Carmencita, una nieta de Franco. Todo un ejemplo del concepto de familia tradicional que siempre se ha manejado entre sus ascendientes; por no mencionar las tradicionales relaciones incestuosas que practicaban en su borbónica familia, verbigracia el matrimonio entre la reina Isabel II y su primo hermano Francisco de Asís de Borbón (también duque de Cádiz).
Cuentan las gacetillas que cuando le dijeron el nombre del que iba a ser su futuro marido, la reina Isabel II exclamó: Nooo, con la Paquita no. Y es que, a don Francisco, los recios mozos de la Guardia Real le provocaban incontenible emoción. Con el tiempo, la Reina y su marido aprendieron a compartir no solo rimmel, pintalabios y finas braguitas de holanda, también supieron compartir gallardos alabarderos. No obstante, la Paquita, para acallar lenguas y seguir con la tradición, supo cortejar -y preñar- a varias damas de Palacio. Porque lo cortés no quita lo caliente, debía de pensar.
De esa regia familia tradicional, y de la familia Franco, con férreos "principios inmutables", procede Luis Alfonso, el aspirante al trono de Francia.
Sé que no tengo derecho a dudar (o sí) de que ese muchacho cree en los principios que proclama, aunque tan tenaz defensa de los valores tradicionales me huele a interés: imagino sus ojos posados sobre el trono al que aspira, con el nombre de Luis XX, sin pensar que quizás en la Conciergerie todavía refulge el acero de las guillotinas. 
Una cosa te digo, Luis Alfonso: Que otros elijan caminos distintos a los tuyos no menoscaba tu masculinidad ni pone en peligro tu sexualidad, no temas; los homosexuales sólo quieren tener los mismos derechos que tú: unas aspiraciones más sencillas y entendibles que tus surrealistas anhelos de querer ser Rey de Francia.
Y otra cosa más importante quiero decirte: Si algún día tienes un niño "mariquita", no te preocupes. Somos muchos los que trataremos, con nuestras reivindicaciones, de que, por ser "diferente", no le escupan sus compañeros en el patio del colegio: una tradición tan indecente como tantas otras. 
                       
                                       Dale al play (no te cansarás de escucharla)                    
                                             La Javanaise by Madeleine Peyroux on Grooveshark



18 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.

la desanchá dijo...

El ministro del interior de aquí también ha cagado -con perdón- una perla: dice que el matrimonio homosexual no perpetúa la especie. A lo mejor ha entendido que es obligatorio casarse con un homosexual, o que está prohibido el matrimonio heterosexual, o que ya no se puede folgar con género distinto y el pobre se ha asustado, se ha creído que se va a acabar el mundo. Animalico.


(la canción, muy bonita; pero yo había pulsado con la ilusión de que fuera usted el cantante)

Raúl dijo...

Suscribo cada línea. Es el viejo tema, o una 'indecente tradición', como dices tú, pero no por obvio hay que dejar de atacar estas movilizaciones.

Para los que se manifiestan a favor de la ''familia tradicional'', opusianos, fachorras y demás fauna: la sociedad cambia y surgen nuevas formas de familia, matrimonios por lo civil, uniones sin matrimonio, parejas heteros, gays, lesbianas... así como el derecho de ser un 'single' (como se dice hoy, aunque no me gusta tirar de anglicismos). Ninguno de esos colectivos ataca el derecho a montar una ''familia tradicional''. Por tanto, esa defensa que hacen es más bien una muestra de la hostilidad que tienen hacia otras formas de pensar que no son las de ellos. Simplemente cerrazón mental y conservadurismo rancio. Fachas, a fin de cuentas.

Estoy hasta las pelotas de ellos, así como de discutir paciente y democráticamente con estudiantes de la UNAV (del Opus) que no atienden a razones. A veces no se puede ser educado. Que les den por culo.

Rick dijo...

Sí, la verdad es que resulta curioso que hasta España vaya por delante de ellos en un asunto, las conquistas sociales, de las que tanto presumen. O presumían.

Y lo de Luisito es de traca: son bien conocidas las trayectorias políticas tanto de él como de su fallecido padre. Siempre cercanos a la extrema derecha, con un coro de aduladores que sueñan con volver a la época de los Luises grandes, demostrando que no viven en este mundo ni les importa. Lo más repulsivo de esa actitud es que probablemente lo hace para, a su vez, adular a los que le adulan en un proceso de feedback, de macerarse bien en esa apestosa salsa. Y de paso, que algunos olviden los rumores que aún hoy circulan sobre la dudosa "hombría" de su papá. Porque esa es otra: el mundo está lleno, a esos niveles y sin llegar tan arriba, de homosexuales vergonzantes que se niegan a sí mismos, que son los más homófobos cuando de dar la cara se trata: las conveniencias y Freud, todo junto.

En fin, que se vayan al carajo. Por suerte no tiene poder real (ni con minúscula ni con mayúscula), y su secta son cuatro gatos. Y aunque es verdad que la Francia conservadora es mucho más amplia de lo que parece, al final tragarán porque el tren de la Historia se los llevará por delante.

Me encanta cuando te pones en plan reivindicativo. Y tus selecciones musicales, tan exquisitas como siempre, por cierto.

Ātman dijo...

Me pone usted en un brete. No sé si quedarme con las imágenes, el texto y las ideas que en él se expresan, o las selecciones musicales de este magnífico post. De lo que no tengo ninguna duda es en felicitarlo. ¿Por qué será que nos cuesta tanto (a la sociedad) aceptar lo modernamente correcto y desechar las absurdas tradiciones?
Un abrazo

Pez Átono dijo...

Muy oportuna entrada.

Soy homófobo: los homosexuales son exactamente iguales –con los mismos derechos, pero con las mismas puñetas- que los que no lo son, y esa no es una buena referencia, la verdad. Al final, sólo son personas.

Lo que no es de recibo es que sean perseguidos por los que tienen miedo a lo diferente; quizás miedo de que les guste.

Y es que soy “humanófobo”. El ministro del Interior español, al seguir las directrices de su secta y decir la tontería que ha dicho, ha puesto el dedo en la llaga: ¿Merece la especie humana perpetuarse? Después de todo, a ella pertenece el político que da a los bancos el dinero que roba a la Sanidad, el chamán de cualquier religión que aborrega a los unos contra los otros, el que comercia con seres humanos –cada día más- con fines sexuales, bélicos, de trasplantes de órganos…

Si la raza humana quiere ganarse el derecho a perpetuarse, ha de empezar por respetar a los demás; por ejemplo, a los homosexuales y a los feos (coño, tengo que luchar por lo mío).

Música muy elegante e imágenes muy sugerentes; aunque no sé qué colegir de lo que hay encima de lo que parece un tajo muy usado. ¿Para qué? ¿Para cortar cabezas reales o ficticias?

Creo que Luis Alfonso no llegará a ser rey de Francia; pero su hijo el mariquita tiene muchas más posibilidades.

Salud.

pazzos dijo...

Ya puedes guardar bajo siete llaves tu discografía que cualquier día pienso asaltarte el chalet. Y de paso me llevaré alguno de tus cuadros. Primer aviso.

Caruano dijo...

Lo sé, MARÍA JESÚS; y no sólo en este tema estamos de acuerdo.
Beso.

El ministrillo de aquí, DESANCHÁ, bien haría cerrando la boca y no decir tantas majaderías. Y que se relaje el animalico: aunque se prohibiera el matrimonio heterosexual dudo que algún gay le tirara los tejos (aunque nunca se sabe: el mundo de las “parafilias” abarca un sinfín de modalidades, y acostarse con ese ministro sería una de las más perversas).

Yo te prometo que pronto me oirás cantar. Juro que, a pesar del recochineo que noto en vuestros comentarios respecto a mis grabaciones, la ilusión de convertirme en peripatético bolerista no me la quitará ni Dios. Avisada quedas, hermosona.



RAÚL, hijo mío, no te sulfures tanto, que dicen que no es bueno para la piel.
Toda esa fauna que me describes siempre ha estado ahí, y sospecho que no van a desaparecer (aunque los dinosaurios lo hicieron). Lo importante es no bajar la guardia y que sepan que se les plantará cara cuando sea necesario. Y, aunque a veces den ganas de... (elige tú el vocablo), piensa que no somos como ellos: intransigentes, fanáticos e irrespetuosos.
Hay que ser educados. Pero... eso sí: no estaría mal que, respetuosamente, les den por culo.

Caruano dijo...

RICK,
A La France (¡mon Dieux!), le brotan lepenistas por doquier. En las últimas elecciones el FN de Marine Le Pen fue la tercera formación más votada con casi un ¡18% ! Nos quejamos aquí de nuestra derecha (con razón) pero ellos están más que bien servidos.
¿Tú también conocías los rumores del papá de Luis XX? Se dice que un día antes de la boda del Duque con Carmencita, la policía hizo una redada por los pocos bares de ambiente que frecuentaba Alfonso y encerraron en los calabozos a toda la clientela que se encontró en ellos, no fuera a ser que el día del bodorrio alguna "loca" pudiera alterar tan regio acontecimiento. De lo que podemos colegir que hasta el Tato conocía las veleidades del otrora “novio” de Marujita Díaz. Pero claro, siendo su alteza primo del que más tarde sería Rey...
Nunca fui partidario de sacar a nadie del armario, allá cada uno con sus miedos, pero sí habría que “denunciar”, sacarle los colores, a aquellos homosexuales hipócritas y cínicos que critican y desprecian en público a los gays y se vuelven indómitos machirulos cuando se manifiestan a favor de la familia tradicional (como si alguien la atacara), parte del clero incluido. Mejor pensado: habría que dejarlos encerrados en el armario con diez candados.


Señor ATMAN,
muchas gracias por sus palabras. Y le ruego salga del aprieto: quédese usted con todo aquello que quiera de mi blog y siéntase como en casa.
Ojalá tuviera yo respuestas para la pregunta que usted formula. Aunque me alivia pensar que cada vez somos más los que vamos dejando atrás las absurdas tradiciones.
Un abrazo.

Caruano dijo...

DON PEZ,
no me asusté, hombre. Algún humano habrá a quien usted quiera, e incluso venere e idolatre. Ya sabemos que media humanidad está aquí sólo p'joder, es decir, para poner en práctica todas esas maldades que ha enumerado usted y que aún sabiendo que existen, me ponen los pelos de punta. Pero queda otra media (o, pongamos, un cuarto) que sí vale la pena (digo yo).
Y no se flagele con lo de ser feo, seguro que exagera. Probablemente tenga usted encantos que muchos envidian, a saber: una profunda y sugerente voz (como mi amigo Rick), unas robustas y envidiadas pantorrillas, un antebrazo hercúleo, una sedosa piel el los codos... Hombre, pordiós, está usted muy negativo.
En cuanto al tajo usado, (don Pez, con lo bien que descifró y explicó la obra de mi anterior post, hasta el punto de que me dieron ganas de nombrarle marchante de cabecera... ¿qué le ha pasado?) se trata de una menina, o un menino travestido, con un ojo a lo “naranja mecánica”, a la vez que pretende ser un homenaje a Manolo Valdés, un artista que formó parte -en la “era” franquista- de un grupo “pop”, irónico y muy crítico con la situación de la época, llamado Equipo Crónica, (Valdés pintó una serie de cuadros con meninas como tema -homenajeando a Velázquez y a Picasso, quien también menineó lo suyo-)
Saludos.


Asalta lo que quieras, PAZZOS, aunque te aviso de que en el blog sólo encontrarás burdas copias de mis cuadros. Los originales se los confié a Bárcenas.


Raúl dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raúl dijo...

Me considero una persona educada, y no me suelo sulfurar, Caruano. Perder los papeles es la peor forma de convencer dialécticamente. De hecho, me sulfuro demasiado poco. Aquí me desahogué simplemente, porque tocó así XD

Caruano dijo...

Apreciado RAÚL,
ojalá no te haya sonado a reproche mi contestación. Sé que eres una persona muy respetuosa y esa es una de las cualidades que siempre he apreciado en ti. Sólo quería quitar hierro a un asunto que nos cabrea sobremanera tanto a ti como a mí.
Un abrazo.
(Me encanta que te desahogues XD)

Raúl dijo...

Para nada. En absoluto lo pensé. Pero me quería explicar mejor :P

PD: Últimamente estoy leyendo bastante sobre el Opus y del propio Opus, por eso lo llevé a ese terreno, saliéndome de Francia.

Caruano dijo...

RAÚL,
la película "Camino" de Javier Fesser, además de tratar el tema en el que te has metido (valiente tú, meterte en esas negruras)contiene elementos del mejor cine. Si todavía no la has visto, te la recomiendo. No te defraudará.

Raúl dijo...

Me la apunto, que no la he visto aún. Algo me suena de cuando salió, pero ni siquiera sabía que hacía referencia a la obra de San Escrivá, ''ese santo''. Pobres de las niñas y mujeres que crezcan en familias de verdad del Opus.

''No se escriben estas líneas para mujercitas. Se escriben para hombres muy barbados y muy hombres.'' ('Camino'. Escrivá de Balaguer)

ana dijo...

Yo solo pido que un hijo de este frasquista le salga gay a ver si ve las cosas desde donde le duele.

Caruano dijo...

Ni por esas, ANA. La cerrazón mental d ese tipo de gente sólo haría que el niño que les saliera gay sufriera en esa familia.
Gracias por la visita. Abrazo.